Navi Pillay: tres razones contra la pena de muerte

navi pillay pena de muerte

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay (ganadora en 2003 del premio Gruber por los derechos de las mujeres), deploró hoy que en una veintena de naciones todavía se ejecute a las personas, con frecuencia en violación directa de lo que establecen las leyes internacionales. 

En la actualidad 160 países han abolido la pena de muerte, impuesto una moratoria o han dejado de aplicar ese máximo castigo. Pakistán, los Emiratos Árabes Unidos y el estado de Washington, en los Estados Unidos, son los lugares en que se ha decidido más recientemente establecer un aplazamiento o suspender ese tipo de ejecuciones.

En un panel de alto nivel sobre el tema, celebrado en Ginebra, la Alta Comisionada señaló que acogía con beneplácito esos avances, y citó tres razones por las cuales se debería promover la abolición universal de esa pena capital.

En primer término, afirmó, contraviene el derecho a la vida. Éste no puede ser negado por la sed de venganza, enfatizó Pillay.

“La segunda razón para su abolición es una cuestión de finalidad. Aún los países más desarrollados, con sistemas legales robustos y eficientes, con múltiples salvaguardias judiciales, han condenado a muerte a individuos que posteriormente resultaron inocentes. Donde sea que la pena de muerte es implementada existe un alto riesgo de que se ejecute a una persona por un crimen que no ha cometido”, agregó la Alta Comisionada.

La tercera razón, manifestó, es el mito de que la pena de muerte tiene un efecto disuasivo. No hay evidencias de que esa condena desaliente el crimen en mayor proporción que otros castigos, dijo Pillay, y urgió a los Estados que todavía usan ese tipo de castigo a actuar con rapidez para abolirlo.

Y para aquellos que saben inglés, dejamos una conversación de Derechos Humanos de las Naciones Unidas donde discuten un poco de estos temas.

Fuente: Onu noticias.

Maltratadas, nuevo libro de Mariana Carbajal sobre violencia de género

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Después del libro “El aborto en debate”, Mariana Carbajal vuelve con otra investigación sobre los problemas de las mujeres actuales. En este caso, “Maltratadas”, reconstruye el mapa social sobre el que se edifica la violencia de los hombres hacia las mujeres, a partir de historias de vida, de charlas íntimas con víctimasobre la violencia de género en las relaciones de pareja.

Ademàs, con este libro la autora se propone desarticular las creencias que se han instalado en la sociedad, producto del prejuicio, el desconocimiento y el peso de una cultura machista que sigue sosteniendo premisas tales como que la violencia contra las mujeres “es cosa de pobres”, que “no hay que meterse”, que “solo les pasa a las sumisas e ignorantes”, e inclusive, que “si no hay golpes, no es violencia”, entre otras.

Compartimos un fragmento de un capítulo del libro, publicado Por Página 12.

Fuente: Editorial Aguilar.

Sólo dos de cada diez puestos gerenciales son ocupados por mujeres

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No es novedad que la brecha entre hombres  y mujeres en el ámbito laboral ha cambiado drásticamente en los últimos años. Mediante regulación, aunque también hay una valoración real de que las mujeres son mejores cualitativamente para ciertos trabajos, sin embargo todavía persisten desigualdades tanto en los salarios como en el acceso a cargos ejecutivos. En esta nota del diario La Nación, escrita por Florencia Trucco, vamos a pasar revista de la actualidad del mercado laboral y las mujeres y cómo está funcionando.

Los ejemplos muestran que en el siglo XXI las mujeres no sólo han avanzado en el reconocimientode sus derechos laborales y sociales, sino que varias pudieron alcanzar puestos o trabajar en áreas que antes eran patrimonio de los hombres. Sin embargo, según encuestas privadas y relevamientos de organismos oficiales, todavía persisten desigualdades, tanto en los salarios como en el acceso a cargos ejecutivos. Está comprobado que, aun en los mismos puestos y con similar formación académica, ellas ganan menos que los hombres, incluso en posiciones directivas. Además, una vez que la mujer finalmente accede a un mando alto, suele ser víctima de la presuposición de que una eventual maternidad podría impedirle estar disponible o cumplir con sus tareas. Continue reading